
El ser humano, para entender todo aquello que le rodea -la naturaleza- tiene la necesidad de clasificar todo, de ordenarlo, y muchas veces, de numerarlo. Hoy es un día igual que ayer, igual y diferente a otro... o no.
Para mí es diferente. Es algo inevitable, pero en este día, siempre acabo pensando en todo lo sucedido, no como bueno o malo, sino como algo que está en mí, en mi piel, que soy yo.
Los errores, los aciertos, los buenos y malos momentos, las fiestas, alegrías, momentos... Todo. Gracias.
Y bueno, abrirme al futuro, no al que entra, sino a todo lo que nos quede por vivir. Que quiero que sea con vosotros (espero que ya lo sepáis). Que seáis muy felices, me conformo con que lo seáis la mitad de lo que yo lo he sido durante este año, con vosotros. Os deseo todo lo mejor.