Cuando el cielo esté gris:
Acuérdate de cuando lo viste profundamente azul.
Cuando sufras una derrota:
acuérdate de tus triunfos y de tus logros.
Alégrate por lo bueno que tienes
y por lo de los demás;
desecha los recuerdos tristes ydolorosos,
no te lastimes más.
Allá en tu mente están guardadas todas las imágenes,
y solo tú decides cuáles has de volver a mirar...
Un día como cualquier otro
Y así, un día como cualquier otro, decidí triunfar.
Decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas.
Decidí ver cada problema como la oportunidad
de encontrar la solución.
Decidí ver cada desierto, como la oportunidad de
encontrar un oasis.
Decidí ver cada noche, como un misterio a resolver.
Decidí ver cada día, como una nueva oportunidad de ser
feliz.
Aquel día descubrí que mi único rival,
no eran más que mis propias debilidades.
Y que en ellas, está la única y mejor forma de
superarnos.
Aquel día dejé de temer a perder, y empecé a temer
no ganar.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino
jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es tener
el derecho de llamar a alguien "Amigo".
Aprendí que de nada sirve ser luz, si no vas a
iluminar el camino de los demás.
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.
Por eso, desde aquel día, ya no duermo para descansar.
Ahora duermo simplemente para soñar.
No pierdas la esperanza, sobre todo, en los tiempos
difíciles.
domingo, 17 de febrero de 2008
viernes, 15 de febrero de 2008
ESTA HISTORIA, Alessandro Baricco
"Nadie tiene que pensar que está solo, porque en cada uno de nosotros vive la sangre de quiénes lo engendraron, y es algo que se remonta hacia atrás, hacia la noche de los sueños. (...) A veces no hacemos más que concluir trabajos que habían quedado a medias. Y empezar trabajos que otros terminarán por nosotros"
"La gente vive años y años, pero en realidad es sólo una pequeña parte de esos años cuando vive de verdad, y esto es en los años en que consigue hacer aquello para lo que nació. Entonces, en ese momento, es feliz, el resto del tiempo es tiempo que se pasa esperando o recordando. Cuando esperas o recuerdas, no estás triste ni feliz. Pareces triste, pero se trata únicamente de que estás esperando o recordando. No está triste la gente que espera, ni tampoco la que recuerda.
Simplemente, está lejos.
(...)
Pero tal vez es cierto eso que él dice, y que todo camino es circular, y que no lleva a ninguna parte, sino al interior de uno mismo, porque muy densa es la niebla de nuestro miedo, e ilusorias las calles que parecen llevar a otro lugar"
Creo que éste hombre y Saint Exupéry hablaban del mismo ser cuando describían una a Elizaveta y el segundo a su rosa. Quizá no supieron entenderlas, aunque creo que el Principito rectificó...
Aunque su novela Seda me cautivó por la sutileza con la que trata el amor, una sutileza pura; ésta me ha gustado más. Cuando iba por la mitad sentí la tentación de pasar páginas y hundirme en el final. Lo hice. No sentí desilusión ni decepción, pero sí una tristeza amarga, no porque no me hubiese sentido retada a continuarlo, fue algo extraño. La mejor forma de explicarlo que encuentro, es decir que acababa de vender una gran novela, o por lo menos, una novela que quería acabar sin conocer el final.
Pero como parece ser que últimamente todo son dulces lecciones, me sorprendí mientras lo leía. Me gustó más. Me enamoró más.
Y volví a comprender que, a veces, lo genial de una historia no está sólo en lo que se cuenta, sino sobre todo, en cómo se hace. Aunque es algo peligroso, porque podemos llevarnos muchas sorpresas...
"Nadie tiene que pensar que está solo, porque en cada uno de nosotros vive la sangre de quiénes lo engendraron, y es algo que se remonta hacia atrás, hacia la noche de los sueños. (...) A veces no hacemos más que concluir trabajos que habían quedado a medias. Y empezar trabajos que otros terminarán por nosotros"
"La gente vive años y años, pero en realidad es sólo una pequeña parte de esos años cuando vive de verdad, y esto es en los años en que consigue hacer aquello para lo que nació. Entonces, en ese momento, es feliz, el resto del tiempo es tiempo que se pasa esperando o recordando. Cuando esperas o recuerdas, no estás triste ni feliz. Pareces triste, pero se trata únicamente de que estás esperando o recordando. No está triste la gente que espera, ni tampoco la que recuerda.
Simplemente, está lejos.
(...)
Pero tal vez es cierto eso que él dice, y que todo camino es circular, y que no lleva a ninguna parte, sino al interior de uno mismo, porque muy densa es la niebla de nuestro miedo, e ilusorias las calles que parecen llevar a otro lugar"
Creo que éste hombre y Saint Exupéry hablaban del mismo ser cuando describían una a Elizaveta y el segundo a su rosa. Quizá no supieron entenderlas, aunque creo que el Principito rectificó...
Aunque su novela Seda me cautivó por la sutileza con la que trata el amor, una sutileza pura; ésta me ha gustado más. Cuando iba por la mitad sentí la tentación de pasar páginas y hundirme en el final. Lo hice. No sentí desilusión ni decepción, pero sí una tristeza amarga, no porque no me hubiese sentido retada a continuarlo, fue algo extraño. La mejor forma de explicarlo que encuentro, es decir que acababa de vender una gran novela, o por lo menos, una novela que quería acabar sin conocer el final.
Pero como parece ser que últimamente todo son dulces lecciones, me sorprendí mientras lo leía. Me gustó más. Me enamoró más.
Y volví a comprender que, a veces, lo genial de una historia no está sólo en lo que se cuenta, sino sobre todo, en cómo se hace. Aunque es algo peligroso, porque podemos llevarnos muchas sorpresas...
miércoles, 13 de febrero de 2008
Antoine de Saint Exupéry

El 31 de Julio de 1944, a las nueve menos cuarto de la mañana, despegaba para realizar su novena misión: fotografiar la región de Grenoble y Annecy. A la una y media, cuando ya no le quedaba combustible más que para una hora, todavía no había vuelto. A las dos y media sus compañeros empezaron a sospechar que no volverían a verlo.
El avión y el cuerpo de Saint Exupéry, como el del principito en el desierto, no se encontraron sobre la tierra. Quizá se había ido también al asteroide B612 a encontrarse con su principito, en silencio, sin dejar huellas, o a lo sumo un reguero de estrellas. En su habitación sí se encontró algo: la Carta al General X, en la que había escrito poco antes:
"Si muero en la guerra me da igual. Como si padezco una crisis de rabia ante esta clase de torpedos volantes que ya no tienen nada que ver con el vuelo y transforman al piloto, a fuerza de mando y indicadores, en una especie de contable. Pero si regreso vivo de este "job necesario e ingrato", no se planteará para mí más que un problema: ¿Qué sue puede, qué hay que decir a los hombres?"
lunes, 11 de febrero de 2008
Amelie
─¿Ella está enamorada de él?
─ Sí.
─ Entonces ha llegado el momento de arriesgarse, de que ella se arriesgue de verdad.
─ Eso es lo que piensa, está estudiando una estratagema para ...
─ Ya entiendo, le gustan las estratagemas .
─ Sí.
─ En realidad ella es una cobarde, precisamente por eso me cuesta captar su mirada.
(...)
- Verá, mi pequeña Amélie. Usted no tiene los huesos de cristal, podrá soportar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad, con el tiempo su corazón se irá volviendo seco y frágil, como mi esqueleto. ¿A qué espera? Ande. Vaya a por él
(...)
“Sans toi, les émotions d’aujourd’hui ne seraient que la peau morte des emotions d’autrefois”
("Sin ti, las emociones de hoy no serán más que la piel muerta de las emociones de ayer".
─ Sí.
─ Entonces ha llegado el momento de arriesgarse, de que ella se arriesgue de verdad.
─ Eso es lo que piensa, está estudiando una estratagema para ...
─ Ya entiendo, le gustan las estratagemas .
─ Sí.
─ En realidad ella es una cobarde, precisamente por eso me cuesta captar su mirada.
(...)
- Verá, mi pequeña Amélie. Usted no tiene los huesos de cristal, podrá soportar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad, con el tiempo su corazón se irá volviendo seco y frágil, como mi esqueleto. ¿A qué espera? Ande. Vaya a por él
(...)
“Sans toi, les émotions d’aujourd’hui ne seraient que la peau morte des emotions d’autrefois”
("Sin ti, las emociones de hoy no serán más que la piel muerta de las emociones de ayer".
miércoles, 6 de febrero de 2008
¿Que les queda por probar a los jóvenes en este mundo de paciencia y asco?
¿Sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar/
abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan
abrir puertasentre el corazón propio y el ajeno
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines del pasado
y los sabios granujas del presente.
Mario Benedetti.
¿Sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar/
abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar
¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan
abrir puertasentre el corazón propio y el ajeno
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines del pasado
y los sabios granujas del presente.
Mario Benedetti.
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