sábado, 15 de noviembre de 2008

El remordimiento

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.



Jorge Luis Borges

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tu misma lo has dicho aqui, para ser feliz hay ke arriesgar, sin temer a nada y no pensar en las consecuencias ke pueda llevar el acto e idea seguida. La pena es ke mucha gente(por no decir la mayoria) no sigue los impulsos ke le dicen con tal de no tener ninguna represalia. Llamemoslo de alguna manera, la gente que no arriesga vive en el mundo simple, ese ke va a ser constante el resto de su vida hasta ke no decida algun dia dar el paso definitivo para lo ke el cree ke es felicidad.

Para mi mejor amiga
Nos vemos. Ale!!!